Ronda de la Infancia

“Anda serio ese hombre anda por dentro.” R. Alberti

Y sin saberlo yo
sin esperarlo
zarpé desde la infancia
al mediodía
entrando en la costumbre del recuerdo.

Con esta edad perdí la adolescencia
el fino cascabel de sus mañanas
los juegos  fabulosos
la costumbre
de ser un reyecillo sin fronteras.
Allí aprendí a soñar.
Yo se que vuelvo
si intento caminar con mis poemas.

Sin más razón que el sueño a flor de labios
envuelto en su manera de querernos
vino a decir un día que su hijo
el más pequeño de los dos
era poeta.
         -Yo era un saltamontes sin remedio.
Así mi padre lo contó a mi hermano
y mi hermano a su vez a toda hora.
Por ellos ando yo verdicampeando
entre las hojas de papel
con el idioma.
-Ellos me regalaron la ternura.

Continue reading “Ronda de la Infancia”

El Ángel de Noviembre

 

Fotomontaje de portada: Melba Díaz

Ilustraciones: Luis Carlos Coto Gutiérrez

 

Preliminar

Estos son versos de juventud.
Algunos sobrepasan el cuarto de siglo.
De seguro tardaron esperando por el
impulso que brinda la generosidad de los jóvenes.
Siempre pensé que podrían ser útiles sólo
a mí, pero, unos muchachos cargados de
sueños, – que no son otros que mis hijos,
y una mujer preciosa, -que no es otra que mi esposa,
decidieron lo contrario.
Tomé pues para esta aventura el arte de uno,
los saberes del otro
y la bella imagen de la niña.
En fin, les tomé la palabra.
Con ellos comparto estos poemas juveniles
que humildemente dedico a mi esposa.
Gracias Luisito,
gracias Ale,
gracias Greisy.
– Melba, para ti son estos versos.

Presencia  

Yo te identifico con las calles
los autos en las calles
la gente de los autos
los árboles    las casas    las esquinas
el parque en las esquinas
los bancos de los parques.
Porque me gusta andar y desandar la Habana
soñando tu presencia a cada paso.

Presencia II

Estuve a cientos de kilómetros de ti
y no era lejos
eras cualquier sonrisa de la calle
el aire de la noche
el sol    el mar
mi soledad tenía tu compañía.
Estuve donde nadie te vio nunca
pero sabían de ti
   -que me esperabas.
No volveré a estar lejos
ahora lo sé
           -si  tú
sigues diciendo que me amas.

Muchacha

Muchacha que vienes de no sé donde
     no sé con qué pretexto
es muy entrada la noche y he cerrado mi puerta.
Déjame silbar solitario
      es muy entrada la noche
y debo acompañar esta vigilia.
No toques a mi puerta    no.
No saltes.
Esa ventana es sólo para respirar.

Continue reading “El Ángel de Noviembre”

Hondos Huéspedes

Hondos Huéspedes

Estos
que nacieron inéditos
como rostros sin nombre
del fondo de mi piel
son -amén de otros disturbios-
meros sueños.
               Motivos
que me encantan con sus vuelos.
Presagios escondidos.
                         Hondos versos.
Huéspedes que me habitan todo el tiempo.

Un hombre

Un hombre solo    sentado en su memoria
un pobre hombre al que le falta el ímpetu
   inacabado    ruin    agrivencido.

Lo hicieron con arcilla adulterada
y aplaudieron al final
                         no sé
          aplaudieron.

Nadie lo ve curarse las costillas.

Con tantos hombres

Estoy enfermo    gravemente    enfermo.
La más ingenua de mis células
no quiere ser parte de mí.
Ha dicho que jamás    y    yo    la sigo.
Se irrita    y    yo    la  amo.

Estoy enfermo    gravemente    enfermo…

¿Cómo ha de sentirse Dios
con tantos hombres?

Continue reading “Hondos Huéspedes”